Fotografía: Beatriz Tresandí Vázquez.



Biografía

Dania D'Alfonso además de poeta es cantante, y apoya a la canción más contemporánea de Cuba, la novísima trova, creando espacios de conciertos poético-musicales, potenciando la obra musical de jóvenes compositores cubanos entre ellos Alexis Méndez y David Torrens así como de compositores españoles como Luis Eduardo Aute y Carlos Chaouen entre otros. En el 2000 viaja hacia Galicia y emprende junto al maestro de canto José Pérez Pérez (en Gondomar) una serie de proyectos culturales para el desarrollo profesional de jóvenes intérpretes, y fundan La Asociación de artistas Vocálitis y el grupo de Conciertos Sueño de Calíope, con una gran trayectoria de actuaciones tanto nacionales como internacionales.



ACERCA DEL POEMARIO “VOLÚMENES DE ALIVIO”
Por Dania D´Alfonso (Poetisa Cubana).


Poesía e introspección.


 


La mujer puede encontrarse mejor cuando se pierde en una actividad creativa que le es propia”

Anne Morrow Lindberg.

 



Como reflejo de ese mundo convulso y contradictorio de la vida familiar y social, cada ser humano lleva consigo sus secretos, sus heridas y las huellas de su niñez marcada en algún espacio carnal de su tiempo.


El 2005 me trajo el término de un ciclo de dolor, de ideas que se agolpan e infinitas ansiedades que se disipan insatisfechas.


Estos son sustituidos por estudios, escritos, pinturas y una labor social y cultural comunitaria sin descanso.


La poesía ha sido mi lenguaje más profundo, el escape de allí desde donde no se puede escapar, la palabra que no puedo decir, los pensamientos que pocos pueden entender, es una conversación con Dios, un Dios muy distinto del que se han inventado para crear las guerras y los conflictos, un Dios que me escucha y que no me castiga sino que comprende mis razones y desdichas.


La poesía vivida desde adentro siempre me ha hecho un ser libre, escrita para ser escuchada, declamada, para remover conciencias y despertar la pasión dormida. En su forma, las imágenes tejen una armonía filosófica existencial y crítica del mundo contemporáneo por lo que el lenguaje se torna dinámico-reflexivo.


La fuerza de la frase es una técnica que aprendí de mi admirado Juan Gelman, el poeta argentino cuyos versos devoraba hasta saciarme, guardaba su antología bajo la almohada para nunca escapar de sus palabras porque sus versos eran un aguacero feroz capaz de envolver a cualquiera, hechos con una sinceridad arrolladora que laceraba, que estremecía. Sin lugar a dudas se convirtió en mi gran amor hecho palabras. Desde entonces adoro revisarme los pensamientos y la dirección de sus conclusiones para buscar la misma sensación de la verdad plasmada sin que me quede nada, ese era exactamente el lema.


Al observar la pintura de Dalí quedé sorprendida ante la sorpresa al experimentar la misma sensación, el mágico poder de la imagen me dejaba sin aliento, me preguntaba cómo era posible que el ingenio fuera tan lejos, evidentemente era inevitable su éxito a pesar de las contrariedades y los ridículos prejuicios de su época.


Víctor Gómez, el instructor que nos enseñó los primeros pasos del lenguaje figurado, nos hablaba del tropo poético con la misma pasión que un alquimista, sin embargo, creo que ninguno de los que estábamos presentes en aquel taller literario adolescente logramos tal complejidad en nuestros versos, aún estamos aprendiendo la construcción de aquello.


Para nosotros la metáfora sencilla era la herramienta más eficaz para expresar el caudal de sentimientos atrapados en un enjambre de emociones indescriptibles que se agolpaban entre tantos contratiempos y amores rotos por el miedo.


¿Cómo podría plasmar mi agonía y mi terrible conflicto, reflexiones y puntos de vista, sin perder la dinámica, la profundidad, el ritmo, sin hacerlo aburrido sino ameno y envolvente?


Corrí muchos riesgos, muchas palabras se perdieron desechadas por aquel insensible de Víctor, fueron muchos los momentos desagradables bajo sus frases implacables que nos dejaban todo el tiempo en ridículo, pero yo sabía que aquello era imperiosamente necesario y vital.


Sí, fui terriblemente humillada, pero eso era parte del precio que tenía que pagar para aprender a razonar sobre lo que leía, para entender a maestros tan grandes como Alejo Carpentier y Lezama lima y un largo etcétera de narradores y de poetas que me enseñarían otros caminos.


Cada poema tenía que obedecer a un doloroso parto, pero ¡que placer y cuanta gloria me embargaba después que los terminaba! pues sabía que podía alcanzar el infinito en un abrazo y ser tan feliz, más cerca de mis grandes amores, mis poetas admirados, vivos o muertos, conocidos o desconocidos, estaban allí para felicitarme y ayudarme y decirme - Dania sabemos que tú puedes, eres heredera también de nuestra gloria, bienvenida al paraíso de los poetas, ven, bebe de nuestras fuentes, tú entiendes el porqué de nuestros más íntimos pesares y alegrías, tú puedes apreciar el paisaje de tantas palabras escritas para llenar los vacíos de las almas.


Y fue así cuando me encontré a Lezama Lima y le dije este homenaje:



Lezama entreteje a Lezama,
y el sumo de su lima le calma la sed,
que se torna juglar
enigma,
esperanza.


Lezama entreteje a Lezama
soñando su mariposa encendida
reviviendo los diamantes de la noche
o colgando sus cabellos del amor.


La mano de Lezama es un ave que besa con su pico el papel,
alzando al horizonte
benditos pergaminos,
rociando sabia sobre los siglos.

 
 
 
Estos son fragmentos del poema Homenaje a Lezama Lima del poemario  “Volúmenes de Alivio” escrito en el 2000 cuyos versos abarcan temáticas abiertas para defender el valor de la bondad sobre la tierra. 

El lenguaje es asequible, coloquial y placentero, hecho para disfrutar en las tardes tranquilas y dejar que la paz se quede dentro del cuerpo jugando como una mariposa enamorada.


El máximo objetivo es que la poesía quede viva, útil a la mente transformando sentimientos. 

 
-¿Quién no se ha aferrado a un sueño, como navegante a la mar, como  náufrago a la isla, como sed al agua?


¿Quién no ha amado a un amor incierto?


Porque real, éste que nos llena plenamente, no se consigue,  sólo por instantes.
Este amor imaginario renace como si en verdad lo vivieras y así son las cosas. 

La primera parte de “Volúmenes de Alivio”, es un pasaje a lo imposible,  una ventana abierta al amor que se vive íntegro y puro dentro de sí mismo, la ráfaga de imágenes frescas, un conjunto, un universo con una única misión: mantener el optimismo, el ánimo de amar siempre vivo, inagotable, a pesar de la realidad concreta y tangible, cruel e insensible, pero a la vez misterios. 

La segunda parte, corresponde a una evolución inevitable de conciencia y espíritu que obedece a un crecimiento del yo individual para convertirse en el tú, en el aquel, en el nosotros, donde dejamos de ser un mundo que flota aparte para entregarnos sin espera.


Porque la auténtica fortuna es ésta que nace del espíritu y que sin duda  conduce a la verdadera felicidad.


                                                                           

                                                      Dania D´D Alfonso, escrito el 02/01/2000, Pontevedra.



Fotografía: Beatriz Tresandí Vázquez.