Moisés Cárdenas

 Poeta, escritor, profesor y licenciado en Educación Mención Castellano y Literatura.  Egresado de la ULA-Táchira.

Entre los años 2003 y 2005 extensionista universitario en los grupos Ularte, Geoadina, Araguaney y Voluntario Docente. En el 2006 Presidente de la Asociación de Estudiantes de Castellano y Literatura (ASOCAST).
 Desde el 2003 al 2008, participó en los Encuentros Binacionales de Escritores de Colombia y Venezuela.

Ha publicado en antologías de Venezuela, Argentina, España, Italia y Estados Unidos.  
Entre sus obras:
Novela de género testimonial, Los ojos de un exilio, Editorial Avant, Barcelona, España, 2020. 
Publicación digital, Obra poética y narrativa, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, volumen 208, BAT. San Cristóbal, Tachira, Venezuela, 2018. 
Poemario infantil Mis primeros poemas, Ediciones Ecoval, Córdoba, Argentina, año 2015. Poemario Poemas a la Intemperie. Editorial Symbólicus, Córdoba, Argentina, 2013. 
Poemario Duerme Sulam Editorial Cecilio Acosta, Museo de Barinas, Venezuela,  2007. 
Poemario El silencio en su propio olvido, Ministerio de Educación (IPASME) Caracas, Venezuela, 2008. Actualmente colabora con artículos literarios la revista Digital Incomunidade, Oporto-Portugal. 




VAMOS A PERDERNOS

 
Empiezan a caer
las primeras hojas amarillas
que anuncian el otoño.
Salgo al jardín
y veo a los pájaros picotear la tierra.
Riego con palabras al cántaro adormecido,
y dejo que el agua se escurra por el verdor.
Me siento sobre una roca blanca
y te espero bajo una prolongada llovizna.
Ya entrada la noche,
los ladridos de los perros
anuncian tu llegada.
Salgo a tu encuentro y palpita mi pasión  y mi animal.
Muerdo tu boca como una jugosa naranja
y bebo tus líquidos,
y cuando te siento silenciosa
como si se tratara de una tarde gris
me acerco suavemente a tu oído
y te invito a que nos perdamos
en los rayos de cinturón de Orión.
Gabriela Tamargo

“Del esconder" 

74x55 cm. 

Tiza negra y acuarela sobre papel





 






CUANDO HABITAS LA CASA
 
 
La máquina de coser
aruña las paredes,
el sol asoma sus ojos
por el ventanal de la casa
y el reproductor de música
diluye en la habitación
“Te quiero tanto” de José Luis Perales.
El pasillo de la casa deja rimas de Bécquer,
mientras el aroma de un café se suspende
en una taza entre mis desordenadas manos
temblorosas ante la incertidumbre del tiempo.









Gabriela Tamargo
“Del miedo acechando”
 36,5x55 cm. 
Tiza negra y acuarela sobre papel.




BAILEMOS


Bailemos desnudos
como dos paganos
bajo la luna llena
ronroneando con las estrellas
en la nocturnidad del mundo.
Bailemos desnudos
pegados nuestros cuerpos
con roces íntimos
hasta perder los sentidos en el madrigal.
Bailemos desnudos
sin llevar el reloj
sin medir horas
sin pensar en el tiempo
sin pensar si somos jóvenes o viejos.
Bailemos sin rendirnos
y dejemos unidos nuestros labios.



Leandro Cárdenas
“Rosas”



















TE ESCRIBO ESTOS VERSOS

Te escribo estos versos
con los ojos de un tigre enamorado
y en el vuelo de un zorzal de verano.
Te escrito estos versos
para saborear tus labios de muchacha
tejida con mano angelical.
Tu pelo adormecido en la noche entre mis dedos
se abre como rosas al amanecer,
que al despertarme me hace sentir
tu piel calentándose en mi hoguera.
Te escribo estos versos
como el perro que siente las caricias de su amo
cuando brillan sus ojos de alegría
en una tarde de ocaso.
Te escribo estos versos
con pasión de un poeta soñador
y caminante bajo la luna llena.
Te escribo estos versos
con los brazos extendidos
para estrechar  tu cuerpo junto al mío
como el canto de una guitarra.